Cómo hablar frente a una cámara. 10 vídeo consejos básicos

Casi todos alguna vez en nuestra vida tenemos que enfrentarnos a la temible y difícil situación de contar algo delante de una cámara. Hay personas (muy pocas) que lo encuentran fácil, les gusta e, incluso, lo hacen bien. Pero la mayoría se pone nerviosa sólo de pensarlo y considera que es un duro trago por el que preferiría no pasar. Algunos síntomas más comunes del miedo a la cámara son: nerviosismo, pequeño nudo en el estómago, mente en blanco, mirada perdida (evitando el objetivo), seriedad, rigidez corporal y lengua de trapo. Si te pasa esto, o algo parecido, espero que estos consejos puedan servirte para algo. Son trucos sencillos y básicos que cualquiera puede poner en práctica en su propia casa. ¿Estás preparad@ para comerte la cámara?

 

 

10 consejos para hablar a cámara, hacerlo bien y evitar los nervios

Dicen que hay que predicar con el ejemplo. Por eso, si lo prefieres, puedes ver y escuchar estos 10 trucos para hablar con soltura frente a una cámara en los vídeos que encontrarás en esta lista de reproducción:

 

 

 

1. Ten clara la idea más importante que quieres transmitir

Antes de grabar el mensaje a cámara, debes hacer un esquema del discurso y las ideas principales que quieres transmitir. No te recomiendo que lo estudies de memoria, porque el público notará que estás “recitando” y perderás naturalidad. Pero sí es conveniente que tengas claro con antelación lo que quieres contar. Es más, también es interesante ensayarlo un par de veces o tres antes de la grabación, diciéndolo a tu manera y como te salga en cada momento. De esta forma, cuando te sitúes frente al objetivo estarás más seguro.

 

2. Utiliza la “técnica del amigo”

Para que te resulte más fácil dirigirte a cámara, puedes usar la que yo llamo como “técnica del amigo”. ¿En qué consiste? Muy sencillo. Habla delante del objetivo como si se lo contaras todo a alguien cercano. Imagina que la cámara es un amigo y mírale a los ojos. Eso te ayudará a decir las cosas de manera más natural y evitará que te pongas nervioso. Puedes pensar que es cualquier persona con la que tengas confianza: tu madre, tu hermano, tu prima, un colega… Quien tú quieras.

Otros autores recomiendan otro método parecido. Consiste en coger una patata (sí, una patata), ponértela delante y ensayar el texto diciéndoselo a “ella”. Después, cuando te dispongas a grabarlo, sitúa la patata junto al objetivo de la cámara. De esta forma, como ya lo has hecho varias veces antes, te resulta más fácil y familiar. Como te he dicho, a mí me funciona mejor la técica del amigo. ¡Prueba las dos y decide cuál es tu favorita!

 

3. Usa frases cortas, lenguaje sencillo y sé breve

Para que tu discurso a cámara resulte natural y sea más fácil de asimilar, es importante que no utilices palabras rebuscadas ni un lenguaje muy técnico. Cuanto más sencillo y coloquial sea lo que cuentas, mucho mejor. Además, también te sugiero que emplees frases cortas, NO subordinadas. No tienes más que fijarte en cómo hablan los presentadores de televisión, sobre todo, los de informativos. ¿Te has dado cuenta que van al grano y sus mensajes son breves? Por lo general, no sueltan grandes parrafadas sobre un mismo asunto y procuran simplificar. Es la mejor manera de que el mensaje llegue a la gente. Hay que poner en práctica lo que en periodismo se denominan “las tres C”: claro, concreto y conciso.

 

4. Dale rienda suelta al lenguaje corporal

No tengas miedo de ser expresivo y hacer gestos. Utiliza tu cuerpo para comunicarte como lo harías  en cualquier conversación. Es preferible eso que quedarte tieso como una estaca sin moverte ni pestañear. La falta total de movimiento transmite rigidez, mientras que los gestos con los brazos o la cara aportan naturalidad y te hacen parecer más humano. Eso sí, procura no salirte de plano ni mover de forma compulsiva los pies como si tuvieras el baile de San Vito. Esto puede poner bastante nervioso al espectador y que pierda la atención en el mensaje.

 

5. Juega con el tono, el ritmo y los silencios

Si hablas a cámara deprisa, todo seguido, enlazando una frase con otra y usando todo el tiempo el mismo tono, pasarán dos cosas: dará la sensación de que quieres “quitártelo de encima” cuanto antes y resultará difícil seguirte. Por eso te recomiendo que hagas pausas, utilices de vez en cuando los silencios (breves, obviamente), enfatices las ideas más importantes (aumentando o disminuyendo el volumen de tu voz) y emplees diferentes ritmos (o velocidades al hablar).

 

6. ¡¡¡Sonríe!!!

Afronta tu discurso a cámara con alegría y optimismo. El buen rollo te va a ayudar. Por un lado, te dará una energía y un ánimo que pueden venir muy bien a tus nervios (en el caso de que los tengas). Y, por otro, conseguirás transmitir ese estado positivo a la persona que vea tu grabación. Siempre resulta más agradable escuchar a alguien que te sonríe y habla con una cara amable, que si lo hace serio.

 

7. No te olvides de saludar al principio y despedir al final

En el consejo 3 te recomendé que usaras un lenguaje cercano y coloquial, como el que utilizas cuando mantienes una conversación normal con alguien. Imagínate que vas por la calle y te encuentras con un amigo o conocido con el que te paras a hablar. ¿Qué es lo primero que haces? Saludar, ¿verdad? “Hola, ¿qué tal, Paco? ¿Cómo estás? Cuánto tiempo sin verte”. ¿Y que es lo último que le dices? “Me alegro de verte. Que te baya bien, Paco. Adiós”. O sea, te despides ¿no? Pues en los vídeos ocurre lo mismo. Recuerda saludar siempre al principio (sin enrollarte demasiado) y despedirte al final de tu grabación. La buena educación no debemos perderla nunca.

 

8. Calienta previamente la voz

Antes de grabar a cámara te conviene calentar un poco la voz y dejarla “a tono” para que después no te falle. Para ello, basta con ensayar durante 5 ó 10 minutos el guión que tienes preparado. También puedes contar tres veces seguidas de 21 a 0, sin parar, con un volumen de voz parecido al que luego vas a emplear durante la grabación.

 

9. Prepara un poco el cuerpo antes de grabarte en vídeo

Al igual que la voz, te interesa calentar y preparar el cuerpo antes de colocarte delante de la cámara. De esta forma, te sentirás más suelto y relajado. No es necesario practicar nada complicado ni demasiado largo. Basta con dedicar 10 minutos a hacer unos estiramientos básicos activando todas las partes de tu cuerpo: cuello, brazos, espalda, cintura, piernas y pies. Otra opción, que yo utilizo de vez en cuando, es la que yo llamo como “técnica temazo”. Consiste en elegir una canción que te guste y motive (a ser posible algo movida), y ponerte a bailar. Viene muy bien para desentumecer músculos, liberar tensiones y te deja en un estado de ánimo óptimo para iniciar tu grabación. La sesión “discoteca” no puede durar más de 1 ó 2 temas. De lo contrario, sudarás y te cansarás más de la cuenta.

 

10. Usa un plano medio y cuida el espacio donde grabas

Voy a terminar con el truco más técnico y te voy a hablar del tipo de plano, la luz y la localización que debes elegir para tus grabaciones. A ser posible, usa un plano medio (de cintura para arriba) y deja un aire equilibrado en la parte superior y en los laterales. Es importante que no cortes tu cabeza por arriba ni por los lados. En cuanto al espacio elegido, queda mejor si NO te pegas a la pared de atrás y dejas algo de fondo, es decir, que quede un espacio entre tú y lo que haya detrás. Procura que el escenario no se vea cutre y que luzca lo más atractivo posible, pero que en ningún caso tenga más protagonismo que tú. Una alternativa que siempre funciona (y que se usa mucho) es grabar sobre una pared blanca. En cuanto a la luz, debes evitar que se formen sombras en tu cara, por lo que no te aconsejo utilizar lámparas de techo. Un truco muy bueno para tus grabaciones es situarte frente a una ventana por la que entre luz natural. Por si tienes cualquier duda, te dejo el vídeo donde hablo de todo esto.

 

 

 

No te preocupes si no te gustas al verte: es normal

Una vez grabado el vídeo, hay algo que te ocurrirá casi con total seguridad: cuando te veas no te vas a gustar. Te vas a encontrar mil fallos. No te preocupes, nos pasa a todos. Es normal. Pero lo más importante es que te sientas más seguro y tranquilo delante de la cámara, que lo puedas hacer con normalidad. ¿Crees que estos trucos te pueden servir? ¿Tienes algún problema concreto que estos consejos no puedan resolver? Si es así, te invito a que me lo cuentes. Igual puedo ayudarte.

Muchas gracias por leerme.